PlaneFox sigue 1 aeronaves M22 Voyager en venta y vuelve a leer cada una en los sitios de brokers y distribuidores que monitoriza, así que las cifras de abajo cambian cuando cambia el mercado. Todos los números de esta página se calculan a partir de esos anuncios activos, no de una guía de precios publicada.
Un Magni Gyro M22 Voyager vuela unas 325 nm, aproximadamente 602 km, lo que equivale a unas 3 h 55 min en aire en calma a velocidad de crucero típica.
El Magni Gyro M22 Voyager es un autogiro biplaza italiano fabricado por Magni Gyro, desarrollado para turismo y travesías ligeras dentro de la familia Magni. Voló por primera vez en 2005 y se orientó a pilotos que buscaban más capacidad de viaje que en los modelos abiertos de entrenamiento, sin pasar al concepto de cabina cerrada del M24 Orion. Su configuración es de dos plazas en tándem, rotor no motorizado en autorrotación y hélice propulsora trasera. En el mercado usado importa porque combina construcción de fábrica, manejo conocido dentro de la marca y una orientación clara a vuelos recreativos de mayor distancia.
Las prestaciones dependen de la versión, equipamiento, peso y normativa nacional, pero el M22 Voyager suele asociarse al motor Rotax 914 UL turboalimentado de 115 hp, una elección habitual para operaciones con buen margen de potencia. Las cifras publicadas para el modelo incluyen una velocidad de crucero en torno a 85 knots, velocidad máxima próxima a 100 knots, autonomía aproximada de 300 nautical miles y techo de servicio alrededor de 13.000 feet. Como en otros autogiros ligeros, el valor práctico está menos en la velocidad pura y más en la capacidad de operar desde pistas cortas, con aproximaciones pronunciadas y buena estabilidad a baja velocidad. La carga útil debe comprobarse caso por caso, ya que aviónica, combustible, equipaje y equipamiento opcional pueden cambiar sensiblemente el margen disponible.
El M22 Voyager utiliza una cabina en tándem, con piloto y pasajero alineados, parabrisas individuales y enfoque de travesía. No debe confundirse con autogiros de cabina cerrada side by side. La instrumentación de los ejemplares usados varía desde paneles analógicos sencillos hasta configuraciones con EFIS compacto, monitor de motor, radio VHF, transpondedor y GPS portátil o integrado. No es un modelo asociado normalmente a suites como Garmin Perspective o G1000, propias de aeronaves certificadas más complejas. En una inspección conviene revisar ergonomía, protección aerodinámica, calefacción si está instalada, estado de asientos, arneses, intercomunicador y visibilidad desde ambas plazas.
En el mercado de ocasión, el Magni Gyro M22 Voyager suele posicionarse como autogiro turístico de fábrica, más especializado que un entrenador básico y más simple que un modelo cerrado de mayor equipamiento. Los compradores deben revisar historial de mantenimiento, horas de célula y motor, cumplimiento de boletines, estado del rotor, cabeza de rotor, prerrotador, hélice, tren de aterrizaje y soportes del motor. También son relevantes las revisiones específicas del Rotax, incluidos intervalos de goma, carburación o turbo, según aplique. Entre mejoras habituales pueden encontrarse aviónica moderna, transpondedor Mode S, GPS, pintura actualizada, hélice diferente y accesorios de equipaje. Un ejemplar con documentación completa, peso en vacío bien registrado y entrenamiento demostrable del operador anterior suele sostener mejor su valor.